Dos personas separadas por la distancia que viven en ciudades diferentes, ante la imposibilidad aparente de una relación, expresan tiernamente sus sentimientos, así, escribo textualmente:
Creo que nada ocurre por casualidad, pero tambien las ocasiones hay que provocarlas, si no me hubiera comido la verguenza de mirarte a los ojos e intentar acariciarte con mis palabras un solo instante , sin permiso, esto que esta ocurriendo ahora nos lo habriamos perdido. Por nada del mundo me perderia tu sonrisa y tus nervios cuando a veces me veias al pasar. Y espero verte algun dia, y tomar un cafe, o dos...Me llena saber que a veces piensas en mi, que sabes que existo. Es muy bonito mirar atras y encontrarse a alguien.....y a ti te veo cada vez que me vuelvo. Te mando un beso muy grande, te sobra uno pequeñito para mi? Te quiero mucho, Simón
Estoy de acuerdo contigo que nada ocurre por casualidad y los empujoncitos son los que contribuyen a concretar cualquier situación. No sabía que te hubieras comido la vergüenza por mi, pensé que el desparpajo de tu mirada era así para todo el mundo, aunque debo confesar que me embriagaron desde el principio tus expresivos y bellos ojos. Siempre me sentí acariada por tus palabras, a pesar de que no era lícito pensar en ti como un hermoso deseo... Ya sabes, tus compromisos familiares frenaron y descartaron cualquier atisbo de interés que fuera comprometido para mi coherencia racional.
Eres una persona muy especial y sacas de los pequeños momentos, grandes dosis de ternura, eso no me pasa desapercibido, a mi me encantan las personas con sensibilidad. Claro que pienso en ti y saber que tú piensas en mí, me hace sentir una felicidad serena, sin pretensiones egoistas, aunque diferente. Me gusta que mires detrás de ti y tropieces conmigo, significa que estamos unidos por algún misterioso cordón invisible que no permite que nuestros pensamientos dejen de estar vivos. Recibe un beso grande, grande, grande. Gracias por tu carta. Te quiero mucho. MaiteTextos: Por motivos obvios guardo la confidencialidad de los autores. La privacidad no les resta encanto.
Fotos: Foto & Luz